Multinacionales en el Magdalena Medio

Por: Ivan Reina.

 

Diferentes organizaciones sociales y de derechos humanos colombianas han denunciado que detrás de la fuerte militarización y paramilitarización del nordeste antioqueño y el sur de Bolívar se observan lo intereses de la multinacional La Kedhada filial de la AngloGold Ashanti. El objetivo sería derrotar militarmente a las guerrillas, desalojar a los mineros artesanales y campesinos de estás regiones y garantizar la implementación de los megaproyectos mineros, agrícolas (palma, caucho, cacao) y forestales.

Paralelamente a la implementación de estos megaproyectos se han introducido reformas a las legislaciones mineras, rurales y forestales que aminoren los riesgos durante el saqueo y posibiliten mayores niveles de ganancia y acumulación. El mismo libreto del Banco Mundial aplicado en el resto de América Latina, África y Asia.

En el nordeste antioqueño se registran casi tres años de operaciones militares permanentes con una fuerte presión sobre la población civil y sus organizaciones. Son reiterados los casos de desapariciones, torturas, saqueos de bienes amenazas y falsos positivos sobre el campesinado, según lo informan las acciones urgentes y comunicados de Cahucopana y la ACVC.

Finalmente, el escenario será el de un campo sin campesinado “Tenemos entendido que la gobernación de Antioquia le ha titulado 22 mil hectáreas en los municipios de Remedios y Segovia a la multinacional Kedhada, filial de la Anglo Gold Ashanti Mines, y otras 22 mil hectáreas en el Sur de Bolívar, y no siendo suficiente, están solicitando en concesión más de un millón de hectáreas en la serranía de San Lucas para explotar las minas de oro, sin tener en cuenta la posesión de las tierras que han hecho los colonizadores por más de cuatro décadas en estas zonas.”. (En el Magdalena Medio las tierras y sus recursos, en el ojo del huracán Miguel Cifuentes, Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra, Zona de Reserva Campesina, 18 de julio de 2006.). Las propuestas de planificación, ordenamiento ambiental y territorial, desarrollo, justicia y paz reivindicadas durante décadas por campesinos y mineros en planes de desarrollo no tendrán un espacio físico donde desarrollarse.

Las pretensiones de la AngloGold acabarán con la reivindicación territorial del campesinado colono y desplazado, enmarcada en la Zona de Reserva Campesina del Valle del Río Cimitarra, cuya existencia jurídica contemplada en la ley de reforma agraria se encuentra curiosamente “congelada” de manera ilegal por el gobierno de Uribe. Se trata de 180 mil hectáreas en las zonas rurales de Yondó, Remedios, San Pablo y Cantagallo, cuyos habitantes han conocido sólo la presencia militar del Estado y la presión latifundista, narcoparamilitar y multinacional sobre sus tierras.

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